GAMARRA. JERRY CCANTOCADA VEZ MAS CERCA
Ensayo sobre la Proxémica en el caso de Lima
En la actualidad la Arquitectura Peruana busca de identidad. Una identidad que sea reconocida como la Holandesa, la Japonesa, inclusive la Mexicana, pare ello este ensayo trata de ahondar en un punto esencial, el comportamiento del Peruano, en especial del Limeño actual., que dista de ser muy conservador como los europeos cuya arquitectura es la que mas se enseña en nuestras escuelas y en donde se busca responder con importancia a lo formal antes que a lo dinámico del proceso de habitar que es de lo que padecemos. Para ello nos basamos en la teoría de la Proximística de Edward T. Hall, quien parte desde el elemento instintivo sobre las distancias de los animales llegando hasta los patrones de comportamiento en ciertos países.
¿Cuan cierto es sobre la falta de espacio en la vivienda social de actualidad y en el espacio público?
La Vivienda social carece de hacer factible las relaciones entre los miembros ocupantes, debido a la falta de consideración de los grados de tolerancia respecto a las distancias intima y personal(1) que se dan en el interior de la vivienda. Nuestras costumbres son claras, tenemos un gran aferramiento a la familia, nuestras relaciones afectivas son mas intensas en este campo. El apego a las raíces se deriva de esto anterior, es por ello que nuestras costumbres se mantienen , las festividades y la búsqueda por encontrar en las labores a mas familiares nuestros (como en el caso presidencial), es una constante. Todo esto trajo consigo la modificación del suelo urbano y arquitectónico de Lima.
Las viviendas que dejaron los primeros migrantes de Lima (aproximadamente entre 1950 y 1960) tenían características singulares: El área de vivienda ocupa aproximadamente 25 m2. (teniendo 5 m. por lado). Dentro de la cual se desarrolla todo un programa básico de vivienda a excepción de los servicios higiénicos que se encuentra exentos a la vivienda. En esta vivienda los limites de cada función no están delimitados por divisiones físicas y fijas, los limites son virtuales. Las interacciones entre los miembros es constante, el espacio adquiere amplitud debido a esa versatilidad en el soporte de las actividades que alberga, ninguna actividad afecta de manera negativa en la otra si no se complementan a fin de realzar el sentido de habitar y de hacer vivienda.. Los olores se mezclan, las conversaciones nunca se detienen, los roces y muestras de cariño se encuentran constantes. En el caso de que un miembro de la familia requiera de un rato de soledad o de intimidad, se utilizan códigos que los miembros de la familia entienden. Los Yagua (tribu amazónica) suelen dar la espalda a las persona, de esta manera se entiende que aquella persona quiere tranquilidad y no desea ser molestado.
En las invasiones , el espacio de la vivienda se concibe en su totalidad como la unidad básica, es la función la que lo subdivide de manera virtual. Así también vemos que en las quintas o callejones, el espacio es totalmente único dentro del cual cada miembro tiene en claro los códigos que utilizan para solicitar intimidad o en donde se pueden realizar múltiples o todas las actividades en simultáneo sin afectar la concentración del otro.
A un nivel mayor, Podemos mencionar el caso de Previ donde, la asimilación de lo importante que es mantener y propiciar lazos sociales entre los vecinos, fue un punto clave para el éxito del proyecto dentro del hecho de hacer ciudad. En la actualidad el esquema de barrio se mantiene, denotando lo importante que es el interactuar en estos tiempos de desconfianza.
En el espacio urbano, la situación es similar. En Gamarra y el mercado mayorista de La Parada se vive este acortamiento de la distancia social que se concibe teóricamente por Edgard Hall dentro de los 1.20 m y 3.70 m. que en nuestro caso no resulta así debido a la concentración prestada a la actividad que se realiza en el momento, se puede estar con una persona al costado sin embargo no se establece interacción por parte de ninguno; y la ampliación de la distancia personal, entre 0.5 m. y 1.20 m., que en nuestra cultura aferrada al calor humano, es común encontrar a 2 personas a 2 m. de distancia hablándose de cosas personales como si estuvieran sentadas juntas
Descifrando estos espacios urbanos, su configuración se da por el agrupamiento de muchas unidades autosuficientes, donde cada unidad alberga a todas las actividades que se requieran en la zona, con la predominancia de una de ellas quedando como complemento o soporte a las otras actividades.
En Gamarra , cada manzana cuenta con una serie de actividades específicas a fin de que el usuario no tenga que recorrer mucha distancia para encontrar una actividad complementaria, en un manzana encontramos, venta de ropa como predominancia, actividades recreativas y áreas de comensales, entre otras. Caso contrario al “zonning” norteamericano donde cada actividad se colocaba en un sector de especialización en la ciudad.
Cada una de estas unidades interactúan entre si y como se explicó en unos párrafos anteriores las distancias sociales se acortan y las intimas se acrecientan, esto ha provocado que las vías vehiculares de menor importancia terminen cambiando de utilización ahora como vías de uso peatonal, como una manera de retirar lo que obstaculizaba o que impedía entablar los lazos personales tan propios de nuestra cultura.
A todo esto el Limeño en la actualidad tiende a personalizar el espacio tanto arquitectónico y urbano como un conglomerado de actividades que conviven entre si, donde las distancias se resuelven con la apropiación del suelo y donde el cerramiento físico no existe, salvo por medidas de inseguridad, a fin de que se establezca un flujo continuo de las actividades que se realizan.
Entonces el problema del espacio de la vivienda social no es el área sino el grado de cerramiento en el interior, otorgándole al usuario la posibilidad de personalizarlo y de que la amplitud se sienta.
Este es un fenómeno que no se puede tomar a la ligera , los limeños tenemos una forma de utilizar el espacio de manera festiva y totalitaria, el cerramiento debe ser virtual y no físico. En el caso de la cuidad, deberíamos tener en cuenta esto ultimo, ya que las distancias personales son tan grandes que las barreras de cualquier tipo seria eliminadas algo que se debe de considerar en el proceso de proyección del espacio.
¿Cuan cierto es sobre la falta de espacio en la vivienda social de actualidad y en el espacio público?
La Vivienda social carece de hacer factible las relaciones entre los miembros ocupantes, debido a la falta de consideración de los grados de tolerancia respecto a las distancias intima y personal(1) que se dan en el interior de la vivienda. Nuestras costumbres son claras, tenemos un gran aferramiento a la familia, nuestras relaciones afectivas son mas intensas en este campo. El apego a las raíces se deriva de esto anterior, es por ello que nuestras costumbres se mantienen , las festividades y la búsqueda por encontrar en las labores a mas familiares nuestros (como en el caso presidencial), es una constante. Todo esto trajo consigo la modificación del suelo urbano y arquitectónico de Lima.
Las viviendas que dejaron los primeros migrantes de Lima (aproximadamente entre 1950 y 1960) tenían características singulares: El área de vivienda ocupa aproximadamente 25 m2. (teniendo 5 m. por lado). Dentro de la cual se desarrolla todo un programa básico de vivienda a excepción de los servicios higiénicos que se encuentra exentos a la vivienda. En esta vivienda los limites de cada función no están delimitados por divisiones físicas y fijas, los limites son virtuales. Las interacciones entre los miembros es constante, el espacio adquiere amplitud debido a esa versatilidad en el soporte de las actividades que alberga, ninguna actividad afecta de manera negativa en la otra si no se complementan a fin de realzar el sentido de habitar y de hacer vivienda.. Los olores se mezclan, las conversaciones nunca se detienen, los roces y muestras de cariño se encuentran constantes. En el caso de que un miembro de la familia requiera de un rato de soledad o de intimidad, se utilizan códigos que los miembros de la familia entienden. Los Yagua (tribu amazónica) suelen dar la espalda a las persona, de esta manera se entiende que aquella persona quiere tranquilidad y no desea ser molestado.
En las invasiones , el espacio de la vivienda se concibe en su totalidad como la unidad básica, es la función la que lo subdivide de manera virtual. Así también vemos que en las quintas o callejones, el espacio es totalmente único dentro del cual cada miembro tiene en claro los códigos que utilizan para solicitar intimidad o en donde se pueden realizar múltiples o todas las actividades en simultáneo sin afectar la concentración del otro.
A un nivel mayor, Podemos mencionar el caso de Previ donde, la asimilación de lo importante que es mantener y propiciar lazos sociales entre los vecinos, fue un punto clave para el éxito del proyecto dentro del hecho de hacer ciudad. En la actualidad el esquema de barrio se mantiene, denotando lo importante que es el interactuar en estos tiempos de desconfianza.
En el espacio urbano, la situación es similar. En Gamarra y el mercado mayorista de La Parada se vive este acortamiento de la distancia social que se concibe teóricamente por Edgard Hall dentro de los 1.20 m y 3.70 m. que en nuestro caso no resulta así debido a la concentración prestada a la actividad que se realiza en el momento, se puede estar con una persona al costado sin embargo no se establece interacción por parte de ninguno; y la ampliación de la distancia personal, entre 0.5 m. y 1.20 m., que en nuestra cultura aferrada al calor humano, es común encontrar a 2 personas a 2 m. de distancia hablándose de cosas personales como si estuvieran sentadas juntas
Descifrando estos espacios urbanos, su configuración se da por el agrupamiento de muchas unidades autosuficientes, donde cada unidad alberga a todas las actividades que se requieran en la zona, con la predominancia de una de ellas quedando como complemento o soporte a las otras actividades.
En Gamarra , cada manzana cuenta con una serie de actividades específicas a fin de que el usuario no tenga que recorrer mucha distancia para encontrar una actividad complementaria, en un manzana encontramos, venta de ropa como predominancia, actividades recreativas y áreas de comensales, entre otras. Caso contrario al “zonning” norteamericano donde cada actividad se colocaba en un sector de especialización en la ciudad.
Cada una de estas unidades interactúan entre si y como se explicó en unos párrafos anteriores las distancias sociales se acortan y las intimas se acrecientan, esto ha provocado que las vías vehiculares de menor importancia terminen cambiando de utilización ahora como vías de uso peatonal, como una manera de retirar lo que obstaculizaba o que impedía entablar los lazos personales tan propios de nuestra cultura.
A todo esto el Limeño en la actualidad tiende a personalizar el espacio tanto arquitectónico y urbano como un conglomerado de actividades que conviven entre si, donde las distancias se resuelven con la apropiación del suelo y donde el cerramiento físico no existe, salvo por medidas de inseguridad, a fin de que se establezca un flujo continuo de las actividades que se realizan.
Entonces el problema del espacio de la vivienda social no es el área sino el grado de cerramiento en el interior, otorgándole al usuario la posibilidad de personalizarlo y de que la amplitud se sienta.
Este es un fenómeno que no se puede tomar a la ligera , los limeños tenemos una forma de utilizar el espacio de manera festiva y totalitaria, el cerramiento debe ser virtual y no físico. En el caso de la cuidad, deberíamos tener en cuenta esto ultimo, ya que las distancias personales son tan grandes que las barreras de cualquier tipo seria eliminadas algo que se debe de considerar en el proceso de proyección del espacio.
Bibliografía:
(1)Edward T. Hall. LA DIMENSIÓN OCULTA. ENFOQUE ANTROPOLÓGICO DEL USO DEL ESPACIO. Instituto de Estudios de Administración Local. Madrid. España. 1973.
(2)Apuntes de clases de Seminario de Teoría y Diseño Arquitectónico por el Profesor Arq. Oswaldo Núñez Carvallo. 2005. (Ensayo presentado para el curso Seminario y Teoría de Diseño Arquitectónico. marzo 2005)
1 comentarios:
buen ensayo, sigue así
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